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1 .- La Meta
Lo primero que se hace al pensar en un plan estratégico
es plantearse para qué va a servir ese plan.
Es una tarea que se complica en cuanto la emprendes.
Pero deseas la estrategia, porque la necesitas.
La deseas porque es divertido hacerla. Es un
reto.
Es el director quien señala la dirección hacia
donde hay que ir.
Dirigir no es sólo dar órdenes; dirigir es pensar
las órdenes.
"Dirigir,- concreta Bob Garratt - es esencialmente
un proceso intelectual.
"Si en el título de tu cargo está la palabra
Director, una parte significativa de tus ocupaciones consiste en marcar
dirección.
"Tu trabajo consiste en hacer que el futuro ocurra
de una manera" que tú determines. "Hay pocos mapas de carretera del futuro,
y los directores sólo disponen de brújulas, pero no de mapas de ese territorio
desconocido".
Esta misma metáfora de los mapas la emplea Stephen
Covey al observar que "tenemos menos necesidad de un mapa de ruta que
de una brújula que nos indique la dirección, ya que la efectividad no
depende sólo del esfuerzo realizado, sinó también de que lo realicemos
en la dirección correcta".
Plantear los objetivos para que todos sincronicen
sus brújulas.
Aunque lo primero que nos tenemos que plantear es si la palabra "objetivo"
es la correcta o si, en el márketing de marcas, márketing agresivo, de
guerra, márketing de movimiento en medio del cambio constante del entorno,
no resulta más exacto y más estimulante que en vez de un "objetivo" nos
planteemos una "meta": hay que alcanzarla y hay que ganar.
Un "Objetivo" carece de esa exclusividad que
tiene una "Meta". Esa necesidad de ganar, de clasificarse, de llegar en
perjuicio de otros
Un
objetivo se puede alcanzar en
paz.
A una meta se llega en competición.
Y en eso estamos.
Además
se dá el caso de que, como sabemos, en el mercado, en la distribución,
dificilmente caben en una categoría de producto más marcas que las que
caben en un podium. O tu meta es capaz de permitirte estar entre los dos
o tres primeros, o no saldrás en la foto.
Me parece que lo dice bien claro Covey cuando
afirma: "una meta efectiva se centra primordialmente en los resultados
más que en la actividad".
El establecimiento de una meta otorga por lo
tanto significado y propósito a la actividad que desarrollemos para alcanzarla.
Unifica esferzos y energías.
El hecho de fijar una meta en el primer chart
del trabajo sistemático de crear una estrategia servirá para unificar
los esfuerzos y las energías de todos cuantos intervengan en diseñarla
y en llevarla a cabo.
La persona que autorice el contenido del apartado
"Meta de Márketing" actuará por lo tanto como Director.
Es el responsable.
Es el General.
Puede haberse asesorado, puede basarse en la
idea de uno de sus colaboradores, puede aprobar la propuesta de un grupo,
no importa: él decide la meta, él marca la dirección.
Él dirige.
Quien decide cuál es la meta se compromete y
compromete a los demás.
Dificilmente será respetado quien juzga, aprueba,
rechaza, rectifica el trabajo de sus colaboradores si no ha decidido cuál
es la meta.
Esta meta, algo que está ahí para alcanzar y
defender, es indispensable para capear los cambios y sacudidas con los
que va a encontrarse la estrategia cuando se materialice en tácticas que
necesariamente se van creando y desarrollando en la vida real, con fuego
real.
Para que todo tenga sentido hace falta tener
algo por lo que esforzarse y aplicar el ingenio
La meta no la dicta nada en concreto, ni siquiera
la experiencia pasada ni los principios que han funcionado hasta entonces.
"Quién sólo sabe leer los libros de su padre, y es incapaz de establecer
una correlación entre los cambios de las circunstancias, no tiene una
clara conciencia de su meta y no puede enfrentarse al enemigo" dijo el
legendario estratega militar chino Sun Tzú, en un pensamiento muy cercano
al de otro gran estratega de los negocios de nuestro siglo, Albert Sloan,
ese General de la gestión empresarial que impulsó General Motors hacia
el liderazgo, recuerda que:
"Era
necesario saber
qué estábamos intentando hacer"
"Dejando de un lado aquellos elementos que, a lo largo de la evolución,
están determinados por los consumidores, por la competencia y por la combinación
de factores económocos y tecnológicos", concluye Sloan..
La meta vuela más alto.
Es una visión, es una fe del director, es lo
que marca un rumbo, una aventura diferenciada, una posibilidad real de
ser: "Cuando todas las empresas pertenecientes a un sector industrial
tienen sobre aquel conceptos diferentes, éstos son seguramente la expresión
más contundente y decisiva de las fuerzas del espíritu competitivo". La
energía que permite levantarse y luchar, para ganar.
Volviendo a Covey, "empezar con un fin en la
mente significa empezar con una clara comprensión del destino. Significa
saber dónde se está yendo, de modo que se pueda comprender mejor dónde
se está, y dar siempre los pasos adecuados en la dirección correcta.
"Es fácil caer en la trampa de la actividad.
"Es posible estar atareado, muy atareado sin
ser muy efectivo".
La trampa de la actividad está en confiar en
las reglas, en saber de antemano lo que hay que hacer, en la costumbre,
en la rutina.
El director, el General, no se fía de nada.
Tiene que ganar, y las reglas no prevén todo
los casos. Seguramente no prevén su caso.
Y si lo prevén, las reglas están dando las mismas
fórmulas a las marcas competidoras. Así que, una vez más, la ventaja será
para quien se salga de las reglas.
Las reglas pueden decirnos cosas tan convincentes
cómo que la estrategia correcta consiste en reunir una superioridad de
fuerzas para enfrentarnos al adversario. Y con ello, más que marcar una
meta para hacer una estrategia, lo que tendríamos que hacer es ver si
vale la pena hacer una estrategia y plantearse una meta. Porque la partida
estaría decidida de antemano, con sólo sumar y restar.
Pero no:
- "Las reglas no tienen en cuenta el genio",
afirma otro gran maestro de estrategia de guerra, el general alemán Karl
von Clausewitz. Las reglas, según este autor para el cual la estrategia
era sangre, pueden fallar porque:
- "Las reglas se aferran a cantidades determinadas,
mientras que en la guerra todo es indeterminado y los cálculos hay que
hacerlos con cantidades totalmente variables
- "Las reglas dirigen su atención solamente a
cantidades materiales, mientras que la acción militar está completamente
impregnada de fuerzas y efectos inmateriales.
- "Las reglas consideran la acción sólo unilateralmente,
mientras que la guerra es una acción recíproca constante"
Y de ahí el valor de lo que él llama genio:
"El
genio se eleva por sí mismo
por encima de las reglas"
El genio, eso sí, no se sostiene en la nada, sinó que es fruto de una
reflexión, "una alta conciencia de los cambios", según Garrett, "ver,
escuchar y usar ingeniosamente los ténues signos que puedan proporcionar
la ventaja competitiva.
"Crear una visión holística de las interconexiones
entre tendencias aparentemente contradictorias en el entorno; y la habilidad
de equilibrar la dinámica interna y externa".
En otras palabras, la visión que nos dará poder
para crear las circunstancias que nos lleven a alcanzar nuestra meta.
Pero tomemos ya el primer chart de nuestro recorrido
para elaborar un plan estratégico de comunicación de marca y empecemos
a completarlo.
Tiene unos espacios para rellenar:
- Meta de márketing
- Propósito de esta Acción Táctica
- Inversión
- Período
- Condicionantes
Los Condicionantes es una de esas cosas que unas
veces hace falta poner y otras veces no va. Pero tenemos que tener prevista
la eventualidad de que, por ejemplo, la empresa tenga unos temas o estilos
que no quiere tocar, o una filosofía corporativa que hay que respetar,
o unos vetos o unas oportunidades en los medios a emplear cuya conveniencia
habrá que evaluar, unos símbolos de la marca que se quiere guardar o revisar,
etcétera.
Y esto es porque una acción relacionada con el
valor de la marca no es un hecho aislado sinó interconectado con el conjunto
no sólo de la estrategia sinó también de la compañía. Acarrea un pasado.
Empuja un futuro que afectará a otros componentes del marketing mix.
El peso fuerte de este chart recae sin embargo
en los dos primeros apartados.
- Meta de márketing
- Propósito de esta Acción Táctica
La
Meta de Márketing debe ser
concreta y afilada.
No Genérica.
Lo genérico no compromete.
Lo genérico tiende a hacer que estés predispuesto
a contentarte con diferentes resultados.
No: hay que perseguir un resultado determinado.
Sería genérico, para entendernos, el decir "aumentar
las facturación en un 15%".
Esto es lo que probablemente pondría el jefe
de ventas.
Pero aquí estamos hablando de metas de márketing.
El horizonte es más amplio, el paisaje es colorista. Se respira hondo.
Y a las comunicaciones de la marca se les asigna
un propósito para contribuír eficazmente a alcanzar la meta de márketing.
Al referirnos a la meta de márketing y al propósito
de la acción táctica podemos preguntarnos si lo que tenemos que hacer
es una estrategia o bien dos, una para cada cosa.
En realidad habrá una sola estrategia, la de
marketing, y una o varias tácticas, que entrarán en acción en las áreas
y en los momentos que les corresponda.
Podría haber, de hecho suele haber, varias acciones
tácticas dentro del plan de márketing, que derivan de una única estrategia
y que pueden afectar a todos los ámbitos del márketing mix.
Conviene que establezcamos el significado de
Estrategia y el de Táctica. Porque esto nos permitirá saber en cada momento
a qué corresponde lo que estemos hablando, inventando o llevando a cabo,
y qué papel juega en el conjunto.
Es cosa de organización de la mente.
Clausewitz:
"La estrategia es el uso de los encuentros para
alcanzar el objetivo de la guerra.
"El plan estratégico establece cuándo, dónde
y con que fuerzas tendrán lugar los encuentros.
"La táctica es el uso de las fuerzas en los encuentros.
"Por lo tanto debe darse un propósito a cada
una de las acciones.
"Propósito que debe estar de acuerdo con la meta
de la guerra".
Ries y Trout encuentran una manera expeditiva
de hacernos ver la diferencia entre estrategia y táctica:
"La
estrategia es un martillo;
la táctica un clavo"
"Los
generales de éxito estudian la situación y buscan ese golpe audaz, el
menos esperado por el enemigo. Encontrarlo es difícil".
La
publicidad, por ejemplo,
es una táctica.
Como
lo es una promoción, un nuevo envase, y por extensión toda la gama de
posibilidades de que se dispone en el marketing mix. Es desde esta valoración
que debemos considerarlas.
Y la publicidad suele desarrollarse por medio
de campañas: podrían ser los "encuentros" de los que nos habla Clausewitz.
Pero "encuentro" no es solamente una manera elegante de nombrar la cosa,
sino también una actitud del estratega: efectivamente, al estar constituída
por encuentros, cada acción táctica que planifiquemos adquiere un significado
puntual cuyos resultados parciales deben resolverse por sí mismos, con
un principio y un fin, y unas consecuencias necesarias para el conjunto
del plan.
Sabemos que es un despilfarro repetir más de las veces necesarias la difusión
de un anuncio, y sabemos que, por lo tanto, habra que realizar más de
una variación del tema del anuncio para una campaña de publicidad en concreto
si el prespuesto de la misma supera el número de impactos conveniente
para el anuncio.
Sabemos también que conviene tener una coherencia
entre una campaña y la siguiente. Pero precisamente por ello será necesario
revisar el Briefing cada vez que se planee una nueva campaña. Porque,
siendo la publicidad una acción táctica, las campañas de una marca deben
ser fieles a la estrategia a argo plazo y, para que sea así, corresponde
a las tácticas adaptar esa estrategia al momento y a la circunstancia
puntual en la que se llevan a cabo.
Las acciones táctica son lo que permite adaptar
la actividad de marketing a la necesidad a corto plazo de la marca. Las
tácticas sirven para mantener aguda la punta de embestida del Plan para
conquistar la Meta a largo plazo.
La estrategia que sirve para alcanzar la meta
de márketing está, por lo tanto, en un plano superior a sus tácticas.
Si ya fué establecida previamente una estrategia
para la Meta de Marketing, ahora es momento de decirlo, por supuesto,
para que el Propósito de la Acción Táctica forme parte de un plan, y entienda
el papel que le corresponde dentro del mismo.
Pero este es un chart de metas y propósitos,
no necesariamente de instrucciones estratégicas y, desde luego, no de
la descripción de como han de ser las tácticas ya que el motivo que nos
lleva a iniciar este recorrido sistemático es precisamente el preparar
la creación de éstas.

Notas acerca
del CHART nº 1
Meta de Márketing:
Anotar en este chart, qué es lo que se quiere conseguir en el Plan de
Marketing. La dirección, el "dónde" se quiere llegar, pero no el "cómo"
se quiere hacer. El cómo alcanzar esta Meta es precisamente el objeto
del trabajo que vamos a emprender para idear un Briefing estratégico ligado
a nuestra estrategia general de marketing de la marca. Esta Meta será
un punto de referencia para cada una de las actuaciones con la marca durante
un período de tiempo cuya duración a veces conviene determinar en este
mismo apartado. Aunque pudiera plantearse la conveniencia de establecer
una Meta de carácter coyuntural, lo más lógico es que la Meta de Marketing
de Marca se plantee a medio o largo plazo, ya que el valor de la marca
tiene precisamente la cualidad de capitalizarse hacia el futuro. Por el
mismo motivo, es muy posible que esta Meta hubiera ya sido formulada con
anterioridad, e incluso que sea conocida de las personas que van a trabajar
en la estrategia. Y hay que tener presente, como en todo lo que tiene
que ver con los temas relacionados con un entorno tan turbulento, agresivo
y cambiante como el del Marketing de Marcas, que el propio Briefing estratégico
que resulte como consecuencia del trabajo que ahora emprendemos pudiera
tener tales características que incluso llegara a apuntar la posibilidad
de modificar la propia Meta: a veces, la solución cambian el problema.
Del mismo modo que de una Acción Táctica puede surgir la iniciativa de
reelaborar la estrategia bajo la cual ha sido creada.
Lo importante es ganar.
Ésto impone una actitud vigilante, atenta al descubrimiento de nuevas
posibilidades y cambios para conseguirlo. Nadie nos reprochará que cambiemos
de opinión o que modifiquemos los planes, si ésto ha de proporcionar más
beneficios.
Propósito de la Acción Táctica: Aunque se puede trabajar en la
creación del Eje de una Estrategia de Marketing de Marca sin que esté
prevista la necesidad de aplicarlo de una manera inmediata (por ejemplo,
en la etapa inicial de estudio de un nuevo negocio), lo habitual es que
la elaboración del Briefing estratégico se haya originado precisamente
ante la necesidad de llevar a cabo una Acción Táctiva concreta: una campaña
de publicidad, una promoción, un rediseño del envase o un cambio en el
producto, etcétera. Anotar qué papel se reserva a esa Acción Táctica sobre
la que nos disponemos a pensar, dentro del plan para alcanzar la Meta.
Inversión: En según que tipo de Acciones Tácticas, el coste es
un factor importante, y es necesario que quienes van a trabajar en la
estructuración de la misma conozcan de antemano la inversión con la que
pueden contar.
Período: Normalmente una Acción Táctica, al contrario de lo que
ocurre con la Meta e incluso con la Estrategia, tiene una vigencia limitada.
Entre otras cosas porque, siendo la lucha una sucesión de acontecimientos
en los que participan dos o más partes, suele ser peligroso mantener por
largo tiempo una misma Táctica una vez que el adversario ya la conoce,
y habrá tenido tiempo de reaccionar en función de la misma y contrarrestar
sus efectos.
Condicionantes: En caso de que exista ya un Eje Estratégico establecido
anteriormente para alcanzar la Meta de Marketing, éste constituye un condicionante
de primer orden que necesariamente debe tenerse en cuenta al preparar
una nueva Táctica, percisamente porque ésta debe estar al servicio de
aquél. Pueden haber otros condicionantes referente a los planes de la
empresa, su filosofía corporativa, o de otro tipo. Y si no hay ningun
condicionante que realmente tenga una gran importanacia, es mejor dejar
este apartado sin rellenar.
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