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"¿Qué hicisteis
en MMLB?" Me preguntan cuando voy por ahí. Por las Universidades, o cuando me presentan un publicitario que sea algo más jovencito que yo. Noto que hay una curiosidad. Hasta tal punto que de golpe, en el 2009, décadas más tarde de la existencia de MMLB, los publicitarios tuvieron la cortesía de concedernos el Club de Creativos de Honor: | |||
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y de incluirnos en el selecto Salón de la Fama de Iberoamérica del FIAP, Festival Iberoamericano de la Publicidad: | |||
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MMLB funcionó en los años 70, o sea que es normal que cuando se habla de esta agencia se hable de oídas. Porque queda ya atrás. Lo que ya no es tan normal es que se hable. Sobre todo si tenemos en cuenta que quienes fundamos MMLB ni por un momento nos planteamos hacer una institución que perdurara en el tiempo. Lo que queríamos es crear una estructura empresarial que nos permitiera hacer a gusto nuestro trabajo poniendo al límite nuestra capacidad profesional. Los clientes nos dejaban hacer Opino que no fue porque nuestro trabajo publicado fuera de una calidad
única, superior a lo que eran capaces de hacer los demás.
Menos mal que no había dinero Una tarde, a finales de junio de 1971, nos reunimos por primera vez
Eddy Borsten y Joaquin Lorente, planificador estratégico y director
creativo respectivamente de la agencia Consejeros de Publicidad del
Grupo Sagi, y Miguel Montfort y yo, con los mismos cargos, que trabajábamos
en Carvis. Movida internacional en el mundo de las agencias Pero se daba el caso de que algo se estaba
moviendo en el mundo de nuestra profesión, especialmente en Estados
Unidos. | |||
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Entre otras cosas estaba haciendo aparición
la fórmula de las “boutiques creativas”. Agencias que
no tramitaban y que, por lo tanto, no cobraban por comisión sobre
el presupuesto del anunciante, sino por honorarios.
Creo que lo bonito de MMLB es que sí, que vale, que su éxito
consistía en procurar hacer bien el trabajo, pero que lo que
lo hizo posible todo fue que aplicamos para nuestra agencia los mismos
planteamiento que los publicitarios procuramos aplicara los anunciantes. | |||
Otra de las decisiones que tomamos tenía
también que ver con la obsesión de liberar todo lo posible
a la empresa de las servidumbres y amenazas económicas: había
que crear una estructura muy ligera para que los gastos fijos no lastraran
lo que al fin y al cabo más nos importaba que era la libertad de
tomar decisiones y de administrar nuestro esfuerzo hacia el único
objetivo de la calidad del trabajo.
Pensamos en tener un mínimo de personal y aplicar lo que ahora llamaríamos “outsourcing”: Comprar fuera a especialistas todo lo posible en vez de tenerlo dentro. Un capítulo que sabíamos que había que evitar era el del estudio de arte y de realización y montaje de los trabajos (lo que entonces se llamaba “los dibujantes”). Una vez más no decidimos nada hasta estar convencidos de que la solución al problema era mejor para el resultado final. Es decir, mejor que si no lo hubiésemos percibido como problema. Y aquí la reflexión fue: si tenemos el estudio fuera, ¿por qué tener dentro a quienes necesitan el control y la dirección de todo el material gráfico?. Y acordamos que como Directores de Arte queríamos los mejores que hubiera en Barcelona y que les animaríamos, dándoles unas garantías de facturación al año, para que montaran sus propios estudios. Personas creativas, amantes de ser dueños de si mismos y de su trabajo, como nosotros. Por lo tanto la cosa funcionó. Como MMLB estaba en la zona alta de la ciudad, donde se acababan de construir unos bloques con más de 400 pisos de alquiler, siempre había algún piso que se había quedado sin inquilino para que lo ocupara un Director de Arte con su estudio. Todos estábamos a un paso, nos veíamos por las ventanas, nos reuníamos con cada uno de ellos diariamente en la agencia para trabajar en equipos creativos de “copy-art director”, como debe ser. Y a cada momento íbamos a sus estudios y veíamos el trabajo en progreso de realización. El primero en venirse a Roberto Bassas, la corta calle en que estábamos todos, fue Carlos Rolando con el que había estado trabajando codo con codo en Carvis. Fue un lujo, pero la cosa no acababa aquí sino que a medida que crecía la agencia se instalaron allí nada menos que Chust, Rousselot, Graells, Marín, Roda, Eskenaci y más, todos los cuales creaban y realizaban con nosotros y, por supuesto, tenían también sus otros clientes. Casualmente yo vivía a dos pasos de la agencia. Las obras de adecuación de la oficina estaban en curso cuan do empezamos así que para poderlas controlar estuvimos por unas semanas trabajando... ¡en el salón-comedor de mi casa!: | |||
La estrategia de publicidad de la propia
MMLB
Fué clave. | |||
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El concepto de creatividad estaba por entonces muy poco divulgado y por
lo tanto formó parte de nuestra estrategia el explicarlo y, en lo
posible, tratar de apropiarse de él. Al año siguiente de inaugurar nos trajimos, a bombo y platillo, a Edward de Bono, una figura que acababa de emerger espectacularmente en el mundo empresarial, un gran pedagogo de la práctica de la creatividad, con su “Lateral Thinking”. Este es uno de los folletos que enviamos a anunciantes potenciales clientes, y fue emocionante ver un gran recinto en la Feria de Muestras de Barcelona con altos directivos de empresas de primera magnitud escuchando y realizando, con dedicación de escolares, los ejercicios que proponía el conferenciante. | |||
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Otra pieza de comunicación era el “Libro de MMLB” en
que cada año reproducíamos nuestros trabajos e incluíamos,
además, textos e informes relacionados con nuestra agencia, en unos
casos, y con la coyuntura económica o el desarrollo de la publicidad,
en otros. | |||
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Un trabajo de equipo
Quizás por el hecho de que los dos nos hemos movido mucho, se
tiende a pensar que Joaquín Lorente y yo somos MMLB. | |||
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Cada uno de los cuatro socios jugó un papel fundamental en el desarrollo
de la agencia. Eddy Borsten, además de su función como planner estratégico muy apreciada por los clientes (era “la credibilidad de la creatividad” que hacíamos) se ocupaba de dirigir el funcionamiento de la empresa. Una cosa que hizo, por ejemplo, fue el “Manual de Sistemas”, en el que se contemplaba el método y la organización de trabajo de cada departamento, y los temas de administración y de otras índoles. Estaba todo. De este manual extraigo aquí unas cuantas consideraciones de Eddy acerca del papel de “Account Planner” aplicable a cualquier agencia de publicidad: | |||
Miguel Montfort estaba también en el área de planificación
estratégica, y su capacidad de análisis y su intuición
eran muy valoradas por los clientes. A él se debe que cuando emprendimos el trabajo para Osborne viera el capital de marca que proporcionaba “El Toro de Veterano” que se había popularizado en las carreteras españolas. Pero hizo más: haciendo gala de su preparación cultural y su habilidad al escribir empezó a redactar poesías al toro, poesías que muchas personas se pensaron que eran extraídas de versos de García Lorca. Fue una de las campañas emblemáticas de MMLB. | |||
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En las fotos, un anuncio de Veterano (vale la
pena clicar para ampliar y leer el texto), un disco (vale la pena clicar
para escuchar los versos de Montfort recitados por Sancho Gracia) y una
imagen de un rodaje en la dehesa de Osborne con el realizador Antoni Alba
con la cámara, el Director de Arte Carlos Rolando y yo montados
en el “cámara car”. | |||
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